Frente a todo aquello que no sea armonioso.
Me gustan las formas caseras y personales de orar.
Esas que no te hacen mal, pero por el contrario, siempre te hacen y harán bien.
No solía creer en “estas cosas”. Como mucha gente, yo, estaba convencida que era un tema de fe y no de comprobación real y, si bien es cierto que en todas las cosas debe estar la fe, también es cierto que hasta los más incrédulos se han visto sorprendidos al verse beneficiados con una cura, un producto, un relajante casero y natural o una receta que mágicamente abrió sus caminos.
No te pido que creas ciegamente, solo te pido que, te des la chance de creer o analizar, si, acaso no es posible que existan más cosas de las que vemos.
Algunos son tan conocidos que parece tonto decirlo, pero otras veces, las recetas pasan por “rituales” de purificación para el alma.
Dentro de los más conocidos esta por ejemplo la oración, que es sin dudas la forma de meditación más profunda posible. Es una conexión directa entre tú y tu Dios.
Nada se escapa a ella y es tu forma especial de hablarle al padre.
Fuera de esta forma especial de purificación del alma, existen otras cosas, mas “mundanas” y complementarias de la anterior (que luego otro día te proporcionaré).
Es decir, sin la oración es difícil que logres otras cosas, pero, si complementas eso con actos reales, veras resultados inmediatos.
Por ejemplo. Si tu quieres decirle a tu cuerpo que estas bien o que quieres estar bien, pues, simplemente da la orden, dale la orden a tu cerebro una y otra vez, estando convencido de que eso es realmente lo que desea tu alma ( esa es una forma de oración). Acompaña tu hogar con buena música y ricos aromas, dale a tu cuerpo comida saludable y líquidos en abundancia, ama y se amado (esos son los actos externos por fuera de la oración)
Pide lo que quieras y lo tendrás.
Aquí te paso y comparto contigo una oración para un pedido especial y frente a todo aquello que no sea armonioso.
“Niego la inarmónica. No acepto esta apariencia de conflicto. Dios es armonía perfecta. En el espíritu no hay choque, ni contrariedad, ni lucha, ni cosa alguna que se oponga al cumplimento de ella perfecta armonía. Gracias, Padre, bendigo tu armonía en esta circunstancia” (Extraído de: Conny Méndez. Metafísica. 4 en 1)
Hazlo con fe, da las gracias siempre al padre por lo que ya está hecho y observa el poder de la oración en ti.